11 Oct 2026 15.039 artículos desde 2008
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El Drugstore, Abel Cuevas (Libros Walden, 2026)

El Drugstore-Indienauta

Finiquitadas las vacaciones, regreso con El Drugstore, del ilustrador y diseñador gráfico Abel Cuevas. O, lo que es lo mismo, otra muesca en la culata de Libros Walden en su labor, feliz para sus lectores, de outsider y rara avis editorial en nuestro país, además de necesaria activista (contra)cultural. Porque estamos ante una obra que reúne generosamente dos años de una newsletter con fondo, forma y, sobre todo, actitud, fanzinera. Un atracón de periodicidad variable sobre cultura pop, entendida de forma muy abierta, que nunca empacha.   

Nacido en Madrid en 1979 aunque residente en Barcelona, Abel Cuevas Domenech estudió diseño. Su labor profesional tuvo su dilatado epicentro inicial en la maquetación para el sector editorial, mientras colaboraba como diseñador gráfico e ilustrador, su dedicación a tiempo completo en la actualidad. También escribía en varias cabeceras musicales. Y pergeñaba sus propios fanzines, como el inaugural Recuerdos desde Sebastopol, o Dead City Radio. Hoy volcado en las industrias culturales, Cuevas ha creado portadas para editoriales como Blackie Books, Es Pop o la identidad gráfica de Sapristi; posters y portadas de discos para artistas como Daniel Johnston, Low, Bill Callahan o discográficas como Subterfuge. Es coautor del libro infantil La caja de Nicanor (2013), junto a Blanca Lacasa. Y ya con Walden, de la revista ilustrada El Otro Lado (2019); Todo era posible (2020) junto a Manuel Moreno, y Papeles Subterráneos (2021) junto a César Prieto y Manuel Moreno. Y El Drugstore, claro. 

Ya desde su subtítulo, «Recomendaciones, batallitas y pensamientos sueltos a propósito de…» El Drugstore destierra ampulosidades y pretensiones pontificadoras. A cambio, rápidamente se configura en una llamativa —ese amarillo retro junto al estrecho y alargado formato— y agraciada invitación a conocer, curiosear, descubrir o, incluso quizás compartir, las obsesiones culturales de Cuevas. Lo divertido del asunto es que las susodichas cuitas e intereses del autor son ciclópeas. Y, mejor aún. Muy diversas. Y su forma de acercárnoslas es mediante una combinación de proximidad, donaire y una emulación de scroll —afortunadamente finito— llevado al papel.

De este modo, en El Drugstore hay repasos a lo mejor del 2023 y 2024… Pero nunca han sido tan sui generis, nada deudores con la dictadura de la novedad. Resultan más cercanos a una conversación con un colega al que le encanta hablar de y conectar los mundos que le motivan. Así, en estas páginas caben de Robert Wyatt a los Grateful Dead pasando por Brian Eno, Kali Malone, Sun Ra, Tortoise o The Tubs. También Robert Altman —abunda el cine setentero—, Todd Haynes, Nicolas Roeg, o Wong Kar-Wai —queridos hípsters, no es lo que pensáis—. Sin olvidar la literatura, hablando de J. G. Ballard, Dennis Cooper, Thomas Pynchon o Donna Tartt. ¡Ni tampoco la NBA! —puntos extra por ello—. 

Pero más allá de lo «esperable», los escritos del madrileño resultan especialmente jocosos o adictivos cuando las referencias surgen de presupuestos algo más bizarros o, en apariencia, caprichosos. Valgan, por citar sólo algunos ejemplos, las camisetas de 2Pac. Plantas. El aeróbic de los noventa y su banda sonora. Planetarios. Aphex Twin para monos. Las visitas al dentista. La chaqueta azul de Donald Sutherland en la peli Amenaza en la sombra. O los logos viejunos de la Liga de baloncesto estadounidense —en apropiadas páginas naranjas—. No necesitas compartir gustos con Cuevas. Para nada, Sólo dejarte llevar y adentrarte en un universo tan rico como el de El Drugstore.