8.0
Score

Final Verdict

Yeah Yeah Yeahs entregan un disco con un buen motón de grandes canciones en el que nos encontramos una nueva faceta mucho más relajada y sintética, pero en la que también se dejan llevar su lado más abrasivo y potente. Y aciertan de pleno en ambas.

Francamente, tras estar nueve años sin sacar disco, éramos muchos los que nos habíamos olvidado de Yeah Yeah Yeahs. Hasta que empezamos sospechar de su vuelta tras ver su nombre en carteles de algunos de los festivales más importantes del mundo -sin ir más lejos, el Primavera Sound-. Una sospecha que se hizo realidad a finales del pasado mayo, cuando anunciaron su primera canción en todo este tiempo. Pero lo cierto es que los miembros de la banda neoyorquina han estado ocupados todos estos años con otros proyectos, como alguna banda sonora, discos en solitario, o produciendo a otros artistas. Además, tanto Karen O, como como Brian Chase, su batería, han sido padres. Así que se entiende bastante bien el hecho de que hayan estado casi una década sin sacar disco.

Nueve años es un periodo de tiempo muy largo como para volver justo donde lo dejaste. Algo que queda claro después de darle una escucha a este ‘Cool It Down’. El mundo ha cambiado drásticamente en todo este tiempo, y los Yeah Yeah Yeahs también. Incluso Karen O, que fue la reina de la Gran Manzana en la primera década del siglo, se ha mudado a Los Ángeles. Y, es más, gran parte del disco lo grabaron en esta ciudad con el telón de fondo de los incendios que asolaron la urbe californiana en 2021. Lo que los ha llevado a reflexionar sobre el cambio climático en gran parte del álbum. Además de a relajarse bastante en muchas de sus canciones.

Casi es un suicidio empezar un disco con un tema como “Spitting Off the Edge Off The World”. Y es que, no solo estamos ante la mejor canción del álbum, y una de las mejores su carrera, también es uno de los grandes temas de 2022. Está semi-balada épica, con temática climática, y en la que cuentan con la ayuda de Perfume Genius, no puede resultar más emocionante. Sus teclados grandilocuentes, el estremecedor punteo de guitarra final, o la potencia con la que entra su estribillo, hacen de ella toda una obra maestra. Pero, afortunadamente, todo lo que viene después, también está a un nivel muy alto. Así, con esa nueva calma, que también es bastante sintética, consiguen dar con una delicia como “Blacktop”, o con toda una joya pop como es “Different Today”. Aunque sí es cierto que en “Lovebomb” se pasan de intensidad y de duración.

Aunque estamos ante un disco corto que apenas dura media hora y tan solo contiene ocho canciones, también les da tiempo a enseñarnos su faceta más abrasiva y contundente. Lo hacen en “Wolf”, todo un pepinazo sintético en el que le dan protagonismo a unos teclados que harán explotar más de una cabeza. Además, de contar con un guiño al mejor tema de Duran Duran, y eso siempre está bien. O esa bomba llamada “Fleez”, en la que fusionan funk, rock y synth-pop. No obstante, está inspirada ESG, la banda neoyorquina de culto de principio de los ochenta. Y claro, tampoco puede faltar un abrasivo tema de funk-rock épico y contundente. “Burning” es algo así como la segunda parte de su “Sacrilage”, y aunque no tiene ese coro de góspel final, también resulta de lo más impactante. Además, no está mal que también miren un poco a su pasado.