7.6
Score

Final Verdict

Wurld Series nos dejan un segundo trabajo en el que juegan muy bien sus cartas. Por un lado, presentan bastante soltura cuando se van hacia el indie-rock de los noventa y nos recuerdan lo mucho que nos gustaban esas guitarras densas y crudas que se ponían al servicio de una buena melodía. Y por el otro, nos presentan una faceta más folk y psicodélica, que les sienta muy bien. Toda una sorpresa de lo más grata.

Ya que Pavement volvieron a los escenarios hace unos años, pero no al estudio de grabación, habrá que seguir la pista a sus discípulos. Sobre todo, si lo hacen tan bien como Wurld Series. La banda neozelandesa ha vuelto este año con un segundo trabajo en el que la influencia del indie-rock norteamericano de los 90 es más que evidente, pero no solo se quedan ahí. También dejan ver un lado más cercano al psych-pop británico de los sesenta, y hay que reconocer que la mezcla les ha quedado bastante bien. 

What’s Growing’ es un trabajo en el que la gran mayoría de las canciones no pasan de los dos minutos. Así que podríamos decir que van directos al grano. Y la verdad es que hacen bien, porque sus temas a base de guitarras sucias y densas, con las que sacan melodías absolutamente deliciosas, funcionan muy bien con esta duración. Ahí está “Moved In”, una canción que casi es un estribillo de minuto y medio. O la deliciosa, y algo más pop, “Grey Men”. Y cuando las alargan un poco más, son capaces de hacer pequeñas joyas como “Nap Gate” o “Distant Business”, que nos dejan un regusto a los 90 que es una maravilla. 

Cuando dejan de lado la distorsión, y apuestan por los sonidos más acústicos y delicados, también resultan bastante interesantes. Una buena muestra de ello es “Supplication”, que casi parece compuesta por un grupo británico de los sesenta. O “World Beating System”, donde a ese mundo más psicodélico y folk, le añaden una guitarra que es todo crudeza. Eso sí, de la forma más relajada posible. Incluso son capaces de ponerse algo hippies y sacar los bongos a pasear en la curiosa “I See”. 

La parte más ecléctica del álbum llega en su tramo final. Aquí tiran de un sonido lo-fi que no aparece en el resto del disco, y nos dejan un tema como “Moaning Future Times”, el cual, funcionaría mejor con un poco más de limpieza. Algo así como la que sacan en “Feeling Crushed”, que tira de la faceta más reposada de Pavement. Pero lo mejor de este último tramo llega con “Moat”, en la que añaden un órgano a su indie-rock noventero y consiguen hacerse con un sonido diferente. Además, sus guitarras suenan como un tiro.