7.8
Score

Final Verdict

Walt Disco entregan un segundo disco ecléctico y notable en el que hay mucha épica, pop arty y teatral, algún acercamiento a la pista de baile, y unas claras influencias de The Associates y Sparks. Merece la pena adentrarse en él.

Cuando los escoceses Walt Disco publicaron su álbum de debut en 2022, se les metió dentro de ese carro tan saturado que es el pop electrónico con base en los ochenta. Y sí, esas canciones se metían de lleno en ese mundo, pero fue más fruto de las circunstancias que de otra cosa. El confinamiento hizo que los miembros de la banda grabaran estas canciones en sus respectivas casas con lo primero que tenían a mano. Y claro, ahí las cajas de ritmos y los sonidos sintéticos siempre van a entrar en juego. De cualquier forma, no les fue nada mal, ya que fueron nominados a los premios de la música escocesa y se ganaron una seguidora tan ilustre como Tilda Swinton, que llegó a decir que era su banda favorita. Pero ahora es el turno de su segundo trabajo y de encontrarnos con unos Walt Disco muy diferentes.

Para grabar este ‘The Warping’, Walt Disco se han tomado todas las molestias que no pudieron tomarse con su álbum de debut. Se han paseado por diferentes estudios, entre ellos el de Phil Manzanera, guitarrista de Roxy Music, una de sus influencias más claras. Además, han metido todos los instrumentos analógicos que han podido. Así que ahora nos encontramos con una colección de canciones en las que las baterías, las guitarras, y las cuerdas tienen mucha más presencia. Lo que hace que pasemos del synth-pop a un rollo mucho más new-romantic y arty. Incluso se puede decir que están un poco teatrales y exagerados. Pero es una exageración que no resulta cargante. Eso sí, lo que no han cambiado son sus letras, que siguen explorando la identidad queer de los miembros de la banda.

Lo primero que nos viene a la cabeza cuando escuchamos “Gnomes”, que es el tema que aparece tras la intro del disco, son The Associates. La voz profunda y teatral de James Potter recuerda bastante a la de Billy MacKenzie. Además, en este tema, dejan ver esa faceta un tanto teatral que también recuerda a Sparks. Una combinación que rezuma épica y que resulta de lo más interesante. Pero el disco se va hacia muchos caminos diferentes y sorprendentes. Así, en “Pearl”, dejan la épica de lado para irse a un soft-pop sintético que es una delicia. El cual aparece de nuevo en la estupenda “Black Chocolate”, donde no pueden evitar sonar a The Blue Nile. Otra banda, por cierto, escocesa. Y si nos vamos a “The Captain”, nos encontramos con que son capaces de hacer un pedazo de hit de pop con las influencias de la música celta.

En ‘The Warping’ también hay espacio para el pop más directo. Incluso para irse a la pista de baile. Es el caso de “Come Undone”, toda una joya que podríamos calificar de algo así como disco-glam. Y ojo con ese piano house que aparece por ahí, que se pega como una lapa. Como también se pega al instante el pop arty que se deja ver en el tema principal, donde no pueden negar esa influencia de The Associates que comentaba más arriba. Y si nos vamos a “You Make Me Feel So Dumb”, vemos que también manejan muy bien los sonidos un poco más funk. Eso sí, para cerrar el disco prefieren volver al su mundo más épico y entregar una “Before The Walls” que se mueve entre el pop orquestal y un sonido de lo más cinematográfico. Una faceta en la que no terminan de convencer.