7.0
Score

Final Verdict

Tune-Yards entregan un disco que funciona a medias. Lo hace cuando no llenan sus canciones de ingredientes que, al final, lo único que hacen es cargar algo que no necesita que lo adornen más. Aunque también hay que decir que la contención nunca ha sido su fuerte.

Tune-Yards se pegaron un pequeño batacazo con ‘I Can Feel You Creep Into My Private Life‘, un disco que no consiguió entrar en las listas norteamericanas y que fue recibido con bastante tibieza por gran parte de la crítica. La razón principal fue una nueva oscuridad en su música que no casaba mucho con su locura colorida, algo bailable y pop. Además de unas letras que entraron en un terreno bastante más político. Ahora, en su nuevo trabajo, dan marcha atrás, y tratan de ir por el camino de sus comienzos, pero sin dejar de lado esa nueva faceta más comprometida. Algo que consiguen a medias.

sketchy‘ es una álbum vivo y vibrante, en el que esa locura propia de los primeros años del grupo -cuando era un proyecto en solitario de Merrill Garbus-, aparece de nuevo. Eso sí, algo domesticada y más pop. Porque aquí hay pocas muestras de esas percusiones alocadas que inundaban sus primeros trabajos. Aparecen en ‘nowhere, man‘ el vigoroso tema que abre el álbum recordando algo su pasado lo-fi. Y les funciona, porque ese caos sonoro tan intenso le viene muy bien a su letra feminista y reivindicativa. Una intensidad que también consiguen en la algo más estridente “make it right“. Eso sí, aquí, los resultados no resultan tan interesantes. Y es que, al final, meten demasiados ingredientes a su receta, y hay partes del disco que resultan demasiado cargantes. De hecho, ese minuto de silencio que meten tras el terremoto que suponen “homewrecker” y “silence pt.1 (when we say “we”)“, resulta hasta liberador.

Sorprendentemente, cuanto más contenidos están, mejores resultados obtienen. Una buena muestra de esto es “hipnotized“, en la que se quedan a las puertas de la estridencia en varias ocasiones, pero su estupendo estribillo, y el tono más sosegado que tienen la canción, ganan la partida. Una fórmula que mejoran en “hold yourself“, el que probablemente es el mejor corte del álbum. Aquí se meten de lleno en un sedoso r&b con toques ochenteros, que es una delicia, y que nos deja ver que tienen una gran capacidad compositiva a la que no le hacen falta tanta cantidad de adornos. Algo que también nos muestran “under your lip“, que sí es que es un poco más intensa, pero a la que le funciona muy bien la épica de su estribillo.