7.9
Score

Final Verdict

Triangulo de Amor Bizarro nos presenta un buen trabajo, quizás algo más complejo que los anteriores,  nostálgico y apocalíptico como sino hubiera un mañana por lo que se refiere al aspecto lírico.

Como no podía ser de otra forma, los siempre inquietos y creativos Triangulo de Amor Bizarro vuelven a sorprender con éste sexto trabajo. Por primera vez la banda nos entrega un álbum conceptual, crepuscular, con personajes marcados por la desesperanza, la decadencia, el cinismo, la fama, el éxito y la riqueza. Pero no hay que preocuparse, en lo musical, no hay tantas novedades siguen siendo los referentes indudables en ese noise frenético, post punk con guitarras crudas.

“Sed” (2023) se inicia con un gran tema synthpop en voz de Isabel Cea “Estrella Solitaria” que muestra una evidente nostalgia de un esplendor efímero, abandonada por la industria musical y por el transcurso del tiempo, en el homenaje más evidente y palmario hasta la fecha, superando a “Baila Sumeria”, si no tenemos en cuenta el nombre del grupo, a New Order.

En “Comprate un Yate”, segundo corte del álbum, aparece al frente Rodrigo Caamaño entregando un rock crudo, enérgico y enrevesado que se mantiene con “Huele a Colonia Chispas” con esa potencia, que siempre  les ha caracterizado, distorsionada e hipnótica que todo lo engulle cual si agujero negro se tratara, en lo que serían las perfectas definiciones del concepto de la fama warholiana: “vino, Ibiza  y discotecas, una fortuna en apuestas, depresiones y mentiras, armarios llenos de zapatos” o “los hoteles más caros del mundo… cómprate un yate y abandona a tu familia”.

A continuación, con Isabel Cea a los mandos nuevamente, nos entregan “La Espectadora”, que con un evidente fatalismo, un toque pop melódico y ambiental y con una evidente cercanía  a “Barca Quemada”  podríamos calificar como la mejor canción, o casi, de la banda hasta la fecha.

Insiste Isabel Cea en “Estrella Antivida”, el que fue primer avance del álbum, una pieza noise fuerte y acelerada que evoca el control de una persona, con una sensación de frenetismo y energía que nos lleva a los temas con los cuales iniciaron su trayectoria, allá por el 2007.

A partir de aquí se produce en el resto del trabajo un cierto alivio del punk sustancial que nos gobernaba, y entramos en temas que son más una pura nostalgia con toques pop, melódicos y ambientales en “Canción de Muerte del Pez Dorado” o “La Carretera” , que con un sutil shoegaze que se va intensificando no deja de ser otro recuerdo más de antiguas canciones de la banda.

Tampoco faltan las pequeñas piezas instrumentales de ocasiones anteriores, en ésta ocasión representadas por “Sed” o “Dinosaurio”, mientras que vuelven al noise  con “El” que no deja de ser un regreso al rock de los 80 y “Cripto Hermanos”, canción guitarrera acelerada que ya hemos recibido en ocasiones anteriores.

Por último, “La Condena” es el cierre perfecto, uno de los mejores entregados hasta la fecha,  con ese largo metraje a cámara lenta, con guitarras crepusculares y purificadoras, mientras teclados y batería se adueñan de la canción y nos llevan a una muerte dulce.

Triangulo de Amor Bizarro nos presenta un buen trabajo, quizás algo más complejo que los anteriores,  nostálgico y apocalíptico como sino hubiera un mañana por lo que se refiere al aspecto lírico; y, con la dicotomía propia y tradicional de la banda, donde se alternan guitarras abrasivas con ritmos trotones y enérgicos, con bellas melodías en lo musical, circunstancia ésta, que los sigue situando como referencia indudable en el panorama nacional.