Judd Apatow sigue en sus trece, en el intento de conseguir firmar la “Gran Comedia Americana” del s.XXI.

Esta vez acompañado de la actriz y guionista Amy Schumer (la cómica del momento en U.S.A.) realiza la que sin duda es su película más “femenina” hasta el momento.

Continúa puliendo ese “estilo Apatow”, alcanzando ciertas cotas emotivas destacables, pero prosigue haciendo equilibrismos sobre la delgada cuerda que separa lo magistral de lo cursi, jugandose en cada secuencia una caida hacia el más profundo de los ridículos.

Vuelve a situarse en ese punto intermedio de emociones por el que discurrían sus dos últimos films, “This is 40” y “Funny People”, y una vez más no consigue alcanzar ese “climax” que parece resistírsele al ideólogo de la “New American Comedy” en todos y cada uno de sus últimos trabajos.

Aún así la cinta contiene momentos entrañables que roban la sonrisa al espectador, sketches acertados y como siempre un respeto más que apreciable al dibujar cada uno de los personajes volviéndonos a regalar unos memorables protagonistas que continúan engordando esa lista de “encantadores perdedores” que son los que pululan en la filmografía del director neoyorquino.

Seguiremos a la espera; en mi opinión, lo mejor de Apatow está aún por llegar y aún tengo la esperanza que algún día nos entregue una obra definitiva y perfecta.
De momento habrá que conformarse y disfrutar de la contenidamente provocadora Amy Schumer a la que pronto veremos hasta en la sopa.