Serendipia (La Máquina de Helados 2013) interpreta y reinventa la mejor tradición de las bandas nacionales de los sesenta, creando canciones de las que terminan por convertirse en una obsesión. Cantando en castellano, con unos coros muy cuidados y con melodías que por momentos cruzan los terrenos más luminosos para después atravesar zonas más oscuras, las canciones de Serendipia significan un paso adelante en la carrera de Toulouse, afianzándolos como alternativa en una escena que es ya de por si un completo tesoro.

Si «A oscuras» rezuma por todos sus poros las enseñanzas de Juan y Junior al frente de Los Brincos, «Golpe en la mesa» o «Miss Sunshine» hacen lo propio con Formula V. Pero es «Punto de partida» el tema más completo del álbum, con letra, melodía y arreglos absolutamente brillantes. En «El mago» los granadinos nos recuerdan a The New Raemon y su épica tenebrosa, aunque las vestiduras menos coloristas de “La isla” o “Bossanova” deslucen un poco en una paleta de tonalidades tan intensas.

Grabado en Producciones Peligrosas (estudios donde han grabado bandas como Niños Mutantes, Napoleón Solo o Blam De Lam entre otros), la producción de Jose Antonio Sánchez consigue de manera espectacular reproducir el sonido de las bandas de los sesenta. Una fina capa de polvo cubre preciosas melodías en un iniciático viaje al pasado. Es una magnífica noticia que bandas como Toulouse, Lori Meyers, La Cena, Los Alimentos o Pájaro Jack, recuperen el pasado de la música de este país y mejor aún que lo hagan de manera tan espectacular.

He de reconocer que llevo días sin poder dejar de escuchar Serendipia y es que Toulouse han dejado de ser una promesa, por fin han dado un golpe en la mesa para presentarnos un fantástico trabajo que dará muchísimo que hablar.

 

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