Presentada en Mi Primer Festival de Cine,The Wonderland, obviamente inspirada en Alicia en el país de las maravillas es el nuevo trabajo del director Keiichi Hara, que tras llevar a la gran pantalla las aventuras de personajes tan conocidos como Doraemon y Shin-Chan, ha cultivado una pequeña filmografía más personal –Miss Hokusai (2015)- aunque deudora del estilo del estudio Ghibli.

Esta película es la adaptación de un cuento infantil de la autora Sachiko Kashiwaba, en la que la joven insatisfecha Akane y su tía descubren que, a través del sótano de una tienda de curiosidades, se accede a un país fantástico que remite a Oz, Neverland o al reino de Fantasía. Allí las dos jóvenes vivirán una aventura de magos y alquimistas que le servirá a Akane para madurar, dejar atrás las rabietas adolescentes y reconciliarse con el mundo. El país en cuestión es una colorida mezcla de mitos, cuentos de hadas y estéticas. Encontraremos paisajes surrealistas, máquinas steampunks, templos de la Grecia clásica, animales imposibles, príncipes misteriosos, la leyenda artúrica, metamorfosis varias, ciudades grises dickensianas contaminadas por la revolución industrial y hasta guiños muy sutiles a la puesta de sol de Tatooine y al monolito de 2001: Una odisea espacial (1968).

Con un leve mensaje ecologista de fondo, Keiichi Hara quizás no alcance la poesía y la humanidad de Miyazaki, pero compensa con mucha aventura, más humor y sobre todo, espectáculo visual. Vale la pena dejarse llevar por las imágenes de The Wonderland y permitir que sus personajes nos conquisten.