7.7
Score

Final Verdict

‘Dawn FM’ cumple sobradamente con lo que se espera de The Weeknd en esta etapa de su carrera. Porque no solo tiene los cinco o seis hits incontestables de turno, también un par de rarezas que le sacan de su faceta más asequible, algunas colaboraciones jugosas, y dos o tres baladones de puro r&b sintético.

Hay que reconocer que tiene un mérito enorme lo que está consiguiendo The Weeknd en los últimos años. Ya no solo por las cifras de vértigo que manejan los streamings de sus canciones, también por cómo ha reconducido su carrera hacia mundos más asequibles sin descuidar la calidad de sus composiciones. Además, con un nivel de trabajo de lo más frenético, ya que, entre colaboraciones, y algún que otro remix de las canciones de su anterior trabajo, no ha parado en los últimos dos años. Quizá, por eso, parece que este nuevo álbum, que casi ha editado por sorpresa, llega demasiado pronto. Pero no, tras varias escuchas, se puede afirmar que el talento de Abel Tesfaye sigue intacto.

Dawn FM’ es un álbum conceptual en el que nos lleva a un atasco con dirección al purgatorio. Un viaje que tiene como banda sonora la 103.5 Dawn FM, una emisora de radio imaginaria. Y aquí nos encontramos la primera sorpresa del disco, ya que la voz del locutor que nos acompaña a lo largo de varios interludios es la de Jim Carrey. Algo que deja de sorprender cuando nos enteramos de que la famosa estrella de Hollywood es su vecino en Los Ángeles. Pero esta es tan solo una de las muchas colaboraciones del álbum. Por aquí pasan Tyler, The CreatorLil WayneBruce Johnston de los Beach Boys, o Quincy Jones.  Además, en la producción tenemos Daniel Lopatin, aka Oneohtrix Point NeverMax Martin, y Swedish House Mafia

Musicalmente, los ochenta vuelven a ser el punto de mira del artista canadiense. Es más, el mismo Tesfaye, ha confesado que quería hacer un cruce entre Giorgio Moroder y Quincy Jones. Y, de hecho, en “A Tale By Quincy”, ha conseguido que el mítico productor haga toda una reflexión de su infancia, y de como lo dejó traumatizado de por vida. Pero lo cierto es que sí que consigue que ese cruce de influencias funcione. Además, en la primera parte del álbum, que es la más dance, y la más interesante, lo hace a la perfección. Solo hay que darle una escucha a “Gasoline”, “Take My Breath” o “Sacrifice”, que van directas a la lista de hits de su carrera. En especial, la segunda y su riff de guitarra sintético tan Daft Punk.

Sí es cierto que en la segunda parte del disco baja bastante el ritmo y, aunque no se sale de los ochenta, se centra en las baladas de r&b sintético que inundaron aquella década. Algo de lo que sale bastante airoso. Ahí tenemos las notables “Is There Someone Else?” y “Out of Time”. Además, la primera cuenta con el sello Lopatin en esas voces hiperagudas que aparecen al final, lo que hace que resulte incluso más interesante. Pero la verdad es que gana puntos cuando se sale un poco de esa faceta y entrega “Here We Go…Again”, un tema cercano al easy listening -lo dice el mismísimo Carrey-, en el que reflexiona sobre la fama que ha adquirido en los últimos tiempos. 

Tesfaye sabe muy bien lo que se hace, por eso se deja un poco de artillería pesada para el final. Primero, con la directa “Don’t Break My Heart”, donde lleva el r&b a terrenos algo más bailables. Luego con “I Heard You’re Married”, en la que recupera se mete de lleno en el pop de aires funk de los ochenta. Y, por último, con esa “Less Than Zero” que toma su nombre prestado de uno de los libros más emblemáticos de esa década. Una canción en la que se va sin complejos al pop más melódico. De hecho, tiene todas las papeletas para convertirse en el próximo gran éxito de su carrera.