Noche inolvidable llena de melodías cautivadoras y emociones intensas.

El pasado fin de semana, la banda The Magnetic Fields hizo su esperada aparición (esperadísima por el lleno de la Sala Apolo) en Barcelona con un setlist que fue un deleite para sus seguidores. Interpretando hasta 30 canciones en algo más de una hora y media que se paso en un abrir y cerrar de ojos. Si fuiste, como yo, de los que no pudiste verlos en la programación de salas del pasado Primavera Sound, nos quitamos la espinita.

La noche comenzó de manera introductoria con la breve «Castles of America». Con ella, captaron toda nuestra atención en el escenario, donde estaban Stephin Merritt, Shirley Simms (como canta, maravillosa), Sam Davol, Chris Ewen y Anthony Kaczynski. Tras esta introducción llego el turno de abrir el melón de ‘69 love songs‘ (disco que han presentado al completo en su gira por USA, pero que en Europa se ha quedado en conciertos de grandes éxitos) con «I Don’t Believe in the Sun«. Poco duró, ya que se pasaron a su EP ‘The House of Tomorrow‘ con «Love Goes Home to Paris in the Spring«, dejando claro que estábamos presenciando una actuación única y especial. Algo que se acrecentó todavía más con Shirley cantando “Kraftwerk in a Blackout”.

La variedad de la selección de canciones fue uno de los aspectos más destacados de la noche. Desde las nostálgicas melodías de «Born on a Train” o la delicadeza de «Come Back From San Francisco«. La versatilidad de The Magnetic Fields se hizo evidente con cada interpretación, mostrando su capacidad en la combinación de voces y emociones. Como las que desató “Desert Island”, que nos hizo mover los pies y cantar al unísono. Mismo efecto con “Kiss Me Like You Mean It”, en la que Shirley sacó a pasear su ukelele.

El carisma y la presencia en el escenario del líder de la banda, Stephin Merritt, también merecen una mención especial. Con su estilo único y su voz distintiva, Merritt cautivó al público y creó una conexión íntima con cada canción. Por ejemplo, en esa maravilla que es “Andrew in Drag”. O en los momentos más íntimos, como en «The Book of Love» o “01: Have You Seen It in the Snow?”, donde su interpretación fue poderosa y conmovedora. Pero nada como en la favorita entre favoritas “Smoke and Mirrors”, una de las canciones de ese ‘Get Lost‘ al que le tengo tanto cariño.

El concierto estuvo lleno de momentos destacados. «Papa Was a Rodeo» fue recibida con una ovación estruendosa y los coros del público resonaron de nuevo en toda la sala. Con “’14: I Wish I Had Pictures” hacían el amago de irse para volver inmediatamente y regalarnos tres canciones más: “A Chicken With Its Head Cut Off”, “100,000 Fireflies” y “It’s Only Time”.

FOTO: Sergio Ortíz