8.0
Score

Final Verdict

Dos adolescentes de un pequeño pueblo de Ohio han hecho uno de los mejores discos de pop de este 2021. Y es que, el debut de The Laughing Chimes es uno de esos discos llenos de pequeñas joyas que funcionan por su delicadeza y frescura. Toda una sorpresa que hace que nos acordemos de los mejores The Go-Betweens, de los primeros R.E.M., o de The Clean.

Lo primero que llama la atención de un proyecto como The Laughing Chimes, es la corta edad de sus dos miembros. Y es que, estos dos hermanos adolescentes de Ohio, han compuesto y grabado el disco en su casa, y lo han terminado de pulir en su instituto. Pero su precocidad no acaba ahí, y han creado un sello para editarlo en su país -en España lo va a distribuir el siempre interesante sello alicantino Pretty Olivia -. Y lo segundo que llama la atención es su sonido, ya que el hecho de que dos chicos que no llegan a los 18 años tengan el indie y el jangle-pop de los ochenta como principales influencias, no deja de resultar curioso.

In This Town’ es un trabajo que habla de las experiencias vividas en su pequeño pueblo de Ohio. Así que, más allá de algún amor adolescente, y el verano en cuarentena que les ha tocado vivir, no tienen mucho que contar. Pero no pasa nada, hay grupos más veteranos que tampoco cuentan nada extraordinario. Y, además, lo más importante de sus canciones es el envoltorio. Porque, a su corta edad manejan como nadie esas guitarras cristalinas tan propias de este estilo. Y lo que es mejor: tienen talento de sobra para que el conjunto de su propuesta resulte redondo en muchas ocasiones.

Las once canciones que forman el álbum de debut de The Laughing Chimes se mueven principalmente por dos caminos. Por un lado, tenemos ese pop tan deudor de The Go-Betweens, y de buena parte de las bandas de kiwi-rock de los ochenta, que aparece en joyas tan directas como “Try to Change My Mind”, “Guess You’ll Never be the Same” o “In This Town”. Pero, sin embargo, también saben cuándo pisar el freno y entregarse a mundos más perezosos. Lo hacen nada más empezar, con la delicada, y muy pegadiza, “Starlings”. Y así siguen en cortes tan buenos como “Your Paisley Rug”, “House Painted White” o “The Badlands”. Eso sí, para cerrar el álbum prefieren acercarse a los primeros R.E.M. en la sobresaliente “(I’ve Got a Thing for Your) Patchwork Eye”, y ponerse juguetones, y algo british, en “Back to My House”.