The Killers, ‘Imploding The Mirage’ (Island Records, 2020)

La banda de Las Vegas entrega su mejor trabajo desde su debut

Producción de Jonathan Rado de Foxygen, canciones compuestas por Alex Cameron, colaboraciones de Weyes Blood o Adam Granduciel de The War on Drugs…No cabe duda de que The Killers han querido dar una vuelta a su sonido con su nuevo trabajo. La banda de Las Vegas siempre ha pecado de irregularidad en sus discos, que contaban con buenos singles, pero que se estrellaban en su conjunto. Unos discos en los que siempre han ido picando un poco de por aquí, y otro de poco de por allá. Y claro, no siempre acertaban. Eso sí, cuando lo hacían, lo hacían de pleno. Algo que ocurre en buena parte de su nuevo trabajo. 

Lo primero que nos deja claro ‘Imploding The Mirage’, es que The Killers se han hecho seguidores de The War on Drugs. Ya no solo porque el líder de la banda de Filadelfia colabore en algunas canciones, también porque les han fusilado su sonido descaradamente. Y es que no hay duda de que, cuando se trata de épica, los de Brandon Flowers saben cómo llevarla a cabo. Como prueba tenemos “My Own Soul’s Warning”, todo un temazo que abre el disco con una buena dosis de teclados épicos. Pero no es la única canción en la que dejan ver esta influencia, también aparece en la vibrante segunda parte de “Dying Breed”. Una canción que, por cierto, cuenta con algún sampler de Can Neu!. Y si nos vamos a “Caution” y “Running Towards A Place”, nos encontramos con dos temas que podrían entrar en cualquier disco de The War on Drugs

Para ser justos con ellos, hay que decir que también encontramos otro tipo de sonidos en este trabajo. Además, aciertan de pleno casi todas las veces. Ahí está “Blowback”, una balada sintética en la que están un tanto más contenidos. O ese melancólico himno pop llamado “Lightning Fields”, en el que aparece K.D Lang para dar la réplica a Brandon Flowers. Una réplica que no funciona tan bien en el “My God”, el otro dúo estrella del disco. Y es que, para ser sinceros, el momento en el que aparece Weyes Blood haciéndose un Kate Bush, no cuadra mucho. Lo que sí cuadra, y bastante, es escuchar a The Killersyéndose hacia pop totalmente ochentero en la deliciosa “Fire in Bone”, o cerrando el disco con un toque a lo Springsteen en la aceptable “Imploding The Mirage”. 

Reseña Panorama
Puntuación