The Haunted Youth, Sala Mon, Madrid (24/04/26)

Siempre que acudo a conciertos de shoegaze y dream-pop lo hago con cierto temor. Este sonido, que no es difícil de cuadrar en el estudio, cuesta que funcione bien en directo. Porque la cosa va mucho más allá de subir el amplificador de las guitarras al máximo y pisar el pedal de distorsión. Todo tiene que estar en su sitio para que no se convierta en una maraña de ruido insoportable. Y hay que decir que, en su nueva visita a Madrid, los belgas The Haunted Youth aprobaron con nota en este aspecto. Además, con el añadido de que le dieron un especial protagonismo a los teclados. Lo que hace que tarea sea todavía más difícil.
The Haunted Youth fueron directos al grano en su cita madrileña dentro del ciclo de conciertos Sound Isidro. 55 minutos en los que tocaron algunas de las mejores canciones de su álbum de debut y presentaron bastantes temas de ‘Boys Cry Too’, ese segundo trabajo que se pondrá a la venta en mayo. Todo capitaneado por Joachim Liebens, el jefe de este proyecto musical. Pero ojo, sin quitar importancia a la guitarra de Tom Stoks y dejando que Hanne Smets, la teclista, fuera la gran protagonista de la noche. De hecho, fueron sus teclados los que hicieron que su propuesta se convirtiera en algo envolvente que atrapó al público asistente a las primeras de cambio.
Hay que decir que The Haunted Youth no nos dieron mucha tregua y fueron un tanto a lo suyo. De hecho, apenas se comunicaron con el público. Tampoco importó mucho, porque los primeros acordes de “In My Head”, uno de esos singles que han ido editando tras su álbum de debut, bastaron para conquistar a los allí presentes. Aquí ya se pudo ver lo bien que cuadraban los teclados de Smets con las guitarras cristalinas de Liebens y Stoks. Algo de lo que darían buena cuenta a lo largo de su concierto. Y hay que decir que con gran acierto en canciones como “emo song” o “Teen Rebel”. Especialmente, la primera, que cuenta con un final en el que los países de teclados se regodean en unas buenas dosis de épica. Aunque sí es cierto que la segunda fue recibida como el gran hit que es.
Hubo algunos momento álgidos de a lo largo de su hora de concierto. Como cuando dejaron de lado la limpieza de sus guitarras para pisar el pedal de distorsión y entregar las potentes “castlevania” y “deathwish”, dos temas que sonaron con una fuerza que no esperábamos. O el lado más pop, y casi sintético, que se dejó ver en la estupenda “Into You”. Aunque nada como “forget me”, otro tema de su segundo trabajo que fue recibido como si de un hit se tratara. En parte, porque es un corte muy directo y pop que tiene pegada desde la primera escucha. Aunque claro, los mayores aplausos llegaron con “Coming Home”, uno de esos temas que han hecho de The Haunted Youth el grupo que es ahora. Sirvió de despedida a un concierto corto, pero intenso.