Clásicos con sustancia

La edad parece que no pasa factura Steve Wynn a sus sesenta y dos años. Se mantiene bien fresco y posee un poderío compositivo como una gran solvencia y empaque en directo. Lo exhibido el pasado martes por la noche en la sala El Sol fue un concierto con músculo y un buen cancionero. Hizo dos sets con una pausa en medio. El primero se centró en los tres discos que han editado The Dream Syndicate en la última década, el recienteUltraviolet Battle Hymns and True Confessions (2022), ‘These Times (2019) y ‘How Did I Find Myself Here? (2017) que conservan el espíritu nuevaolero de los 80. Impresionante exhibición de riffs y de muralla sónica en “Glide”, una de esas canciones que crecen en directo, como también les ocurre a los 11 minutos de “How Did I Find Myself Here?”. Además de la seducción que aporta la melodía de “Every Time You Come Around”, el pulso con el que cuenta “Trying to Get Over”, o como convencen las guitarras afiladas de “Put Some Miles On”. Canciones que suenan a clásicos contemporáneos. Todo fluyendo con una pasmosa facilidad y con un sonido impecable, fino y preciso. Y el público encantado.

Le acompañaba un trío de lujo (guitarra, bajo y batería) que imprime la consistencia necesaria de sus canciones. Un lleno total con mayoría de público malasañero y perfil de 40 años para arriba: el que vivió en los 80 la frescura de la escena new wave. Wynn conecta con el público con una actitud cercana y sobre todo con mucho oficio. Sus canciones siguen brillando. Las nuevas también, y mucho. En el segundo set tocó entero ‘The Days of Wine and Roses (1982), el mítico debut de The Dream Syndicate, y ya el público en pleno exaltación. La música sonaba imparable desde el riff inicial de “Tell Me When It’s Over” hasta la novena y última canción de ese disco clásico. Pulso (el de “Definitely Clean”), energía vibrante, espíritu fresco (el de “That’s What You Always Says”), ritmo y buenas guitarras. Como bises “Boston”, y sobre todo la exhibición de solos y riffs de “Still Holding on to You”, sirvieron de cierre perfecto a una noche redonda. Nos fuimos de El Sol con la sensación de que hay clásicos que siempre permanecen.

Foto: Heart of Gold.