7.9
Score

Final Verdict

The Chills entregan otro álbum de grandes canciones pop. Y sí, quizá es lo mismo de siempre, pero lo hacen tan bien, que sigue siendo igual de disfrutable que hace cuarenta años.

Martin Phillips lleva más de cuatro décadas al frente de The Chills. Y sí, en todo este tiempo han tenido algún parón que otro, y muchos cambios de formación, pero no han dejado de editar discos notables. Además, con un éxito de ventas considerable en su país, donde siempre se cuelan en los primeros puestos de las listas. Por eso siempre es una buena noticia toparse con un nuevo álbum de la mítica banda de Dunedin y comprobar que no han perdido el talento para componer canciones estupendas. Algo que vuelve a suceder con su noveno álbum. 

Scatterbrain’ sigue el mismo guion que sus últimos trabajos. Es decir, las cosas no han cambiado mucho, pero es un conjunto de canciones un tanto variado. Así, como es lógico, nos encontramos con ese pop neozelandés que les dio a conocer, que para eso es uno de los grupos emblema de ese sonido. Y lo bueno es que les sigue funcionando a la perfección. Solo hay que acercarse a temas como “Monolith”, “Little Alien” o “Worlds Within Worlds”, que son pequeñas joyas en las que las guitarras prestan el mejor servicio a una estupenda melodía. Lo bueno es que no se quedan ahí.

Una de las sorpresas de este trabajo es “You’re Immortal”, un tema con una influencia confesada de los Love del ‘Forever Changes’. Aunque tampoco hacía falta, porque, con esas trompetas, resulta más que evidente. Además, es una canción con un cierto toque lúgubre, en la que Phillips habla de lo mucho que aprende de la gente joven ahora que él ya tiene una edad. Y la verdad es que les ha quedado redonda. Al igual que las bonitas “Destiny” y “Safe and Sound”, dos delicadas baladas que resultan de lo más emocionantes. Y como contrapunto a ese sonido más preciosista, nos dejan el tema titular, que es oscuro y algo sucio. Aunque eso sí, para cerrar, vuelven al pop. Además, lo hacen a lo grande, porque “The Walls Beyond Abandon” es inmensa. Y todo gracias a esos teclados y cuerdas que sobrevuelan a lo largo de la canción.