8.0
Score

Final Verdict

The Boys With The Perpetual Nervousness nos dejan un segundo trabajo en el que las canciones son lo más importante. Diez temas de puro indie-pop llenos de grandes melodías y estribillos pegadizos, a los que no te podrás resistir.

Con tan solo ver su nombre, más de uno y una ya sabrán hacia donde tiran The Boys With The Perpetual Nervousness. Y es que, este dúo formado por el escocés Andrew Taylor (Dropkick), y el español Gonzalo Marcos (El Palacio de Linares), no esconde sus influencias. Y sí, los norteamericanos The Feelies es una de ellas, pero no la única. Estos dos músicos juegan con todo un abanico de influencias donde el pop siempre es el elemento común. Y hacen bien, porque son de esos artistas que tiene un don especial para crear buenas melodías y estribillos redondos. Algo que resulta evidente tras darle una escucha a ‘Songs From Another Life’, su segundo trabajo.

Estamos ante un disco fruto de los tiempos en los que vivimos. Pero ojo, no por la pandemia, sino por las circunstancias personales de cada uno de los miembros de la banda. Así, ante la imposibilidad de meterse juntos en un estudio y grabar estas canciones, Taylor creo su parte en Edimburgo, y Marcos en San Sebastián. Y todo esto antes del confinamiento. Algo que, por otro lado, no le ha quitado frescura a su proyecto, porque estamos ante diez canciones que rozan la perfección pop. 

Guitarras que recuerdan a The Byrds, juegos vocales que nos hacen pensar en Teenage Fanclub, o teclados con algún toque nuevaolero, son solo alguno de los ingredientes que nos encontramos en este disco. Se les da de maravilla jugar con el lado más luminoso del pop, y ahí están temas como “Play (On My Mind)”, “Can’t You See?” o “Waking Up In The Sunshine”, para demostrarlo. Pero ya os hemos comentado que sus influencias son amplias, y no tienen ningún problema en irse a finales de los setenta y entregar una “Summer” que es pura nueva ola. Como tampoco tienen problema en rebajar la intensidad de las guitarras y meterse en terrenos más ensoñadores en la deliciosa “Falling Through”. Además de cerrar el disco dejándonos ver que también tienen talento para hacer buenas baladas, porque “In Betweeen” no puede ser más bonita.