7.8
Score

Tenemos suerte de que un grupo como The Bats siga en activo. Incluso aunque no sean muy prolíficos y les cueste un poco entrar a grabar al estudio. Algo que, según han comentado ellos mismos, es porque cuentan con otras obligaciones que se lo impiden -son muy pocos los que pueden vivir de la música-. Y decimos esto porque cada vez quedan menos artesanos del pop de guitarras, y el grupo neozelandés es uno de ellos. Así que cualquier lanzamiento que hagan es motivo de celebración. 

Foothills’ es el décimo trabajo de su carrera, la cual abarca casi 40 años, pero pocos álbumes -eso sí, muchos singles-. Estamos ante un disco grabado en directo en una casa de campo durante 2018 -no sabemos porque ha tardado casi dos años en salir-. Algo que se nota en lo compacto que es, y en esa sensación de calidez que produce desde su primer corte. Además, en él, encontramos todas las facetas de la banda. Por aquí aparece ese rock urgente tan de las antípodas, pero también ese pop sosegado y acogedor que tanto nos gusta. Así que todos sus seguidores pueden estar contentos.

Seamos sinceros, The Bats no han cambiado de rumbo en cuatro décadas, pero tampoco se lo hemos pedido. El grupo neozelandés solo tiene que ocuparse de engordar su estupenda discografía con buenas canciones, y aquí hay unas cuantas. Tenemos nuevos himnos urgentes como “Warkwick” y “Field Vision”, en las que aparece ese lado más The Clean -para algo Robert Scott es el líder de los dos grupos. Pero también tenemos cortes sobresalientes dentro de su faceta más reposada. Ahí está “Trade in Silence”, con la que abren el disco arropándote con sus guitarras cálidas, esas que rezuman buenas melodías. O “Beneath The Visor” y “Another Door”, que son una autentica delicia. Y ojo, porque en “Change Is All” y “Smaller Pieces” se adentran en ese lado más juguetón que tiene el pop neozelandés. Y por supuesto, lo bordan. Eso sí, para cerrar, prefieren tirar de melancolía, y entregar una preciosidad como “Electric Sea View”.