8 Oct 2026 15.035 artículos desde 2008
Discos

The Afghan Whigs, “Soft Control” (Royal Cream, 2026)

Greg Dulli y los suyos confirman con “Soft Control” (2026), por si quedaba alguna pequeña duda, que esta segunda etapa iniciada en el año 2014 con “Do to the Beast” ha superado ya el nivel de la primera andanada que nos entregaron allá por los lejanos 90. Y eso que “1965” (1998) o “Gentlemen” (1993) eran álbums de primer nivel.

Pero estos actuales The Afghan Whigs, esa banda siempre centrada en exponernos con todo lujo de detalles las consecuencias de los actos realizados y obviando en sus canciones casi en su totalidad la explicación de estos, han vuelto a dar en el clavo. “Soft Control” presenta dos caras bien diferenciadas, como los trabajos clásicos de toda la vida, una cara A más accesible y siguiendo la estela con el sonido más tradicional de la banda, mientras la cara B nos presenta unos temas ligeramente más tranquilos, cercanos al pop, perfectos para escuchar con aire de nocturnidad y auriculares.

De inicio “Jungle Roux” tensiona la situación hasta que llega un estribillo atronador al más puro estilo Stooges (ya en el anterior trabajo “how do you burn?” nos encontrábamos un inicio similar con I’ll Make You See God”). Mientras en la inmediata continuación con “House of I” aparece ya ese primer riff inequívocamente característico de la banda, la batería contundente de siempre y la insustituible intensidad y crudeza de Greg Dulli en una suerte de dialogo sonoro directo con el pasado de la banda, conectando con la urgencia rítmica, la oscuridad en las letras y las mismas tensiones emocionales que atesoraba “Gentlemen”. Un guiño excelente. Nada que objetar. Siempre nos ha gustado eso. Tema perfecto. 

A continuación, nos encontramos con la duda trascendental del trabajo. Que canción es la mejor del álbum, la poderosa y conmovedora “Duvateen” sobre travesuras escolares y la mortalidad, o esa emotiva “My Lover” con un aire extremadamente retro que mezcla un soul animado con una letra devastadora. Ambas son perfectas.

Tras el alarde inicial el álbum transita hacia temas más lentos como la balada oscura “The Deepest Part of the Darkest Shadow” que perfectamente podría pertenecer al otro proyecto de Dulli,  The Twilight Singers. Oesa belleza que responde por “Memphis, Texas” y que invita a iniciar un viaje nocturno inmediato.

El final del trabajo mantiene el nivel, pero con un estilo más atemperado y con aires más pop. Aparece la optimista “77” ¿una insinuada secuela de aquella mítica “66”?. La canción de amor “Loose Talk” y la perfecta languidez de “A Simulation” sirven para que podamos concluir, sin miedo al error, que  The Afghan Whigs se encuentran en un gran estado de forma.

“Soft Control” es un trabajo de álbum rock clásico de los 90. Con un tono sombrío, pero pegadizo. Un trabajo que gustará y mucho a los seguidores habituales de la banda, ya que The Afghan Whigs mantiene ese eterno sonido propio y característico. Pero, y eso es lo llamativo, no deja de ser un excelente punto de partida para todos aquellos que se han despertado tarde y esta pueda llegar a ser su primera aproximación a los de Cincinnati.