Tame Impala, Movistar Arena, Madrid (07/04/26)

Había muchas ganas de Tame Impala en Madrid. El proyecto de Kevin Parker es un habitual de los festivales de nuestro país, pero fuera de ahí se les ha podido ver pocas veces -o ninguna, como en el caso de Barcelona, donde actúan esta misma noche-. El caso es que el combo australiano llenó el Movistar Arena de Madrid (en su formato grande) para presentar las canciones de ‘Deadbeat’, un disco que ha recibido críticas mixtas, pero que en esta casa ha gustado. Y hay que decir que no defraudaron.
PRIMERA PARTE: UN REPASO A SU DISCOGRAFÍA.
Kevin Parker y su banda salieron puntuales como un reloj a las 20:15 de la tarde. Una hora temprana para una ciudad como Madrid. Pero fue algo que se agradeció, ya que el concierto se fue más allá de las dos horas. Así que, tras recibir la primera ovación de la noche, atacaron “Apocalypse Dreams”, un viaje al pasado en el que llenaron todo de psicodelia. A lo que ayudó bastante una puesta en escena que no dejó de brillar en toda la noche. Una buena interpretación que, sin embargo, no termino de ser sublime gracias a que no lograron pillarle del todo el punto al sonido. Algo difícil en este tipo de escenarios, ya que, según me comentaron después, en la pista se escuchaba bien. El caso que, en la grada de atrás, sus brumas psicodélicas no terminaron de sonar muy claras a lo largo de toda la noche.
La primera parte del concierto estuvo dedicada a repasar la discografía de Tame Impala. Así que, tras el derroche de psicodelia inicial, llegó el turno de recurrir al estupendo ‘Currents’ y lanzarse hacia sonidos más electrónicos. Y nada mejor para eso que “The Moment”, donde Parker demostró lo bien que estaba vocalmente. Una electrónica que también estuvo presente en “Borderline”, una de las dos únicas visitas que hicieron a ‘The Slow Rush’. Hubo que esperar hasta la cuarta canción para escuchar algo de su nuevo trabajo. Y la elegida fue esa extraña “Loser” en las que los riffs de Parker se alían perfectamente con su falsete. Pero hubo momentos más interesantes en este tramo del concierto. Fue el caso de “Elephant”, que sí que sonó pletórica y levantó a todo el público de sus asientos. O de “Afterthought”, que nos llevó a una pista de baile llena de euforia.
Para acabar este primer tramo del concierto, Tame Impala recurrieron al pasado y al presente. Primero, interpretando una preciosa y coreada versión de su “Feels Like We Only Go Backwards”. Algo que demostró que son capaces de pasar de lo más sintético y electrónico a lo más psicodélico sin que la cosa se venga abajo. Porque, además, tras ella, llegó el turno de “Dracula”. Y aquí se vio por qué está siendo el tema destacado de su último trabajo, ya que hizo bailar a todo el Movistar Arena con su toque tan Michael Jackson. Tras ella, llegó el momento más surrealista de la noche, ya que Kevin Parker abandonó el escenario bajo la atenta mirada de una cámara que lo acompaño al baño del backstage para hacer un pipí. Eso sí, en ese momento solo se vieron sus pies.

SEGUNDA PARTE: A KEVIN PARKER LE VA LA ZAPATILLA.
Tras la visita al baño, llegó la otra gran sorpresa de la noche. Y es que, en lugar de volver al escenario principal, Parker entró por la zona de atrás de la pista para subirse a un pequeño escenario que habían montado al lado de la mesa de sonido. Una pequeña tarima acogedora e iluminada por tres lámparas, en la que, sin embargo, nos dejó los momentos más techno de la noche. A que, tras una versión instrumental de “No Reply” que lo acompañó durante su viaje desde el baño, se sentó en la tarima y le dio bien al bombo. Es decir, que convirtió el Movistar Arena en una pista de baile gracias a la contundente “Ethereal Connection”. A lo que siguió la más reposada, pero también muy electrónica, “Not My World”.
TERCERA PARTE: UN BAÑO DE MASAS.
La vuelta al escenario principal se tradujo en el que, probablemente, fuera el gran momento de la noche. Y es que, la elegida para iniciar este tramo fue “Let It Happen”. Este tema, que en su día dejó descolados a sus seguidores más psicodélicos, se ha convertido en uno de sus grandes hits. Y claro, si a esto le añadimos un juego de luces espectacular y un festival de confeti tras abrupta parte intermedia, tenemos el combo perfecto. Quizá llegó demasiado pronto, porque es muy difícil levantar un concierto tras semejante barbaridad, pero Parker hizo todo lo posible porque así fuera. Y en parte lo consiguió gracias a sorprender a sus fans con “List of People (To Try and Forget About)”, una canción que aparecía en la versión extendida de ‘Currents’. O con una “Piece Of Heaven” que fue acompañada por las linternas de los móviles del público.
Después de ese “momento estadio” vivido con “Piece Of Heaven”, llegó el turno de entregar el hit más raro que haya sonado jamás en el Movistar Arena. Porque hay que reconocer que “Eventually” es una canción que cuenta con una estructura de lo más extraña. Pero lo cierto es que su delicado estribillo y su melodía dulce ha calado entre sus seguidores, Algo que pudimos comprobar gracias a su eufórica acogida. Y lo mismo podríamos decir de “New Person, Old Same Mistakes”, que convirtió el pabellón madrileño en una extraña comuna psicodélica. Con ella se fueron al camerino, pero claro, todavía no habían sonado algunas de las canciones más reconocidas de Tame Impala. Eso se lo dejaron para el bis.
Kevin Parker dedicó parte del bis a elogiar al público madrileño por haber elegido su concierto en lugar del partido del Real Madrid y el Bayern de Munich. Porque, como dijo él mismo, “el fútbol es un deporte muy bonito, pero ahora solo me importa estar aquí con vosotros”. Unas declaraciones que, evidentemente, se llevaron la mayor ovación de la noche. A la que siguieron los primeros acordes de un celebrado “My Old Ways”, el tema que abre su último álbum. Justo después, y casi sin descanso, sonó la característica guitarras de “The Less I Know The Better”. Y claro, el Movistar Arena se vino abajo. Aunque hay que decir que esperaba una interpretación más efusiva y no tan automática. De hecho, sonó mucho más interesante la fiesta techno que se montaron con “End Of Summer”. Con ella, cerraron el concierto por todo lo alto.
Fotos: Sergio Albert (Primavera Tours)