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Cine/TV

The Twilight Zone – Dimensión (des)conocida 

Apostando por un talento emergente como Jordan PeeleDéjame salir (2017) y Nosotros (2019)- vuelve a la televisión una serie verdaderamente mítica y seminal como The Twiligth Zone. Creada por el guionista Rod Serling en 1955, se trata de una antología de breves relatos de ciencia ficción y fantasía, sin la que seguramente no existirían Expediente X, Perdidos o Black Mirror. La idea de Peele emulando a Serling generó unas expectativas muy altas sobre el proyecto. Lamentablemente, hay que decir que el resultado ha sido decepcionante. La razón parece ser fácil de señalar: esta nueva ‘dimensión desconocida’ ha sido valiente al plantear sus episodios como comentarios sociales y políticos de la realidad actual en Estados Unidos.

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High Flying Bird: la rebelión de los esclavos 

Con High Flying Bird, Steven Soderbergh se suma a la lista de directores de primera línea que aportan un largometraje a la insaciable necesidad de Netflix de estrenar productos que atraigan a los suscriptores. Una apuesta indudable por la calidad que ya ha rendido frutos con obras tan contundentes como Roma de Alfonso Cuarón, La balada de Buster Scruggs de los hermanos Coen y Okja de Bong Joon-ho. Soderbergh, sin embargo, aporta un film muy diferente a los mencionados, menos espectacular, pero sin duda más apto para las pequeñas pantallas.

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Atlanta: This is America 

La principal fuerza creativa detrás de Atlanta, una serie cuya calidad y ambición se ha visto recompensada por varios premios Emmy y Globos de Oro, es el guionista y actor Donald GloverCommunity, Spider-Man: Homecoming– conocido también por su faceta musical como Childish Gambino. Estamos ante una ficción de autor: Glover escribe, protagoniza e incluso dirige algunos episodios.

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Deadpool 2 – Superhéroe como puedas 

Tras los considerables éxitos consecutivos de Black Panther y Vengadores: Infinity War, el taquillazo de esta Deadpool 2 debería hacer recapacitar a los que dicen que el cine de superhéroes está agotado. Porque la fórmula ni siquiera acusa desgaste, de hecho, parece que estamos en el momento más alto del subgénero, tanto en términos de taquilla como artísticos. También hay que reconocer que esta secuela es, en la práctica, una parodia de las películas de justicieros en mallas, que potencia los elementos de humor de la cinta original. En todo caso, estamos ante una secuela perfecta que solo pierde el elemento sorpresa con respecto a su predecesora. Deadpool 2 es divertida, espectacular y sobre todo ingeniosa. Una fiesta.