El cuarteto británico Depeche Mode inició la década de los 90 con su obra
maestra. Violator fue un disco que cambió el concepto del tecnopop, que
universalizó la ‘dark wave’ y los sonidos industriales. Fue su séptimo disco
de estudio el que les aupó y catapultó a lo alto de las listas universales.
Introdujo los ‘riffs’ de guitarra en su electrónica. Y les puso el mundo en
bandeja. Un disco redondo, que tiene su lugar de honor en los anales de la
música universal.