Versing son de Seattle y su álbum de debut se llamaba “Nirvana”, pero la música de este cuarteto tiene muy poco que ver con toda la escena que puso a esa ciudad del noroeste americano en el mapa hace ya treinta años. Lo suyo son las guitarras, sí, y lo suyo también son los noventa, pero se van hacia otro lado. Concretamente, hacia el indie-rock de Pavement, y por extensión, a todos esos coetáneos que hicieron una escena mucho más apasionante de la que llegó a los medios generalistas a principio de aquella década.