¿Qué habría pasado si los protagonistas de Un año, una noche no hubiesen estado en la sala Bataclán, en París, el 13 de noviembre de 2015? ¿Habrían sido más felices Ramón y Céline? ¿Se habrían querido más? ¿Habrían cambiado de trabajo? ¿Serían menos racistas? ¿Habrían bebido menos vino, fumado menos porros, tomado menos pastillas? Esta gran película de Isaki Lacuesta explora las consecuencias de un hecho traumático -el atentado terrorista en el que murieron 89 personas- en una pareja que intenta seguir con su vida tras afrontar una realidad -la del odio, la violencia y la muerte- que la mayoría de nosotros experimentamos solo a través de las noticias.