Ron Howard puede ser de esos directores cuyo nombre desconoce el público general, pero cuya filmografía está repleta de películas que todo el mundo ha visto: 1,2,3 Splash (1983), Cocoon (1985), Willow (1988), Un horizonte muy lejano (1992), o Apolo 13 (1995), por citar solo algunos títulos de su abultada filmografía. Howard, además, fue merecedor del Óscar al mejor director gracias a Una mente maravillosa (2001) y fue nominado de nuevo por la Academia de Hollywood por El desafío – Frost contra Nixon (2008).