Tras ocho años de idas y venidas, los neoyorquinos The Virgins ponen fin a su carrera.

No es que nos sorprenda mucho, ya que en sus ocho años de carrera, The Virgins han estado más tiempo separados que juntos, pero siempre es una mala noticia que una banda como esta tire la toalla. Es mala noticia porque resulta frustrante ver como sus canciones han pasado sin pena ni gloria, cuando, clarísimamente, estaban a un nivel notable. Sobre todo las de su segundo trabajo (“Strike Gently”), donde recuperaban lo mejor de la new-wave de su ciudad, y se sacaban de la manga una colección de temas que ya quisieran muchos (me vienen a la cabeza los últimos The Strokes). Además, supieron quitarse el hype de encima (Rich Girls fue un éxito en USA), y dejaron atrás ese rollo dance-rock que tenían en su primer trabajo.