Luke –Rafe Spall fue elegido mejor actor en el festival de Sitges 2017- y sus amigos atraviesan una temprana crisis de los cuarenta cuando un episodio de crimen urbano pone en duda su hombría. Esto convierte unas vacaciones de placer -que podrían haber sido las de los protagonistas de Hostel (2005)- y que eran un vano intento de recuperar las sensaciones de su juventud, en un viaje mucho más personal para honrar la memoria de un amigo.