Contaba Alfred Hitchcock que, siendo niño, fue enviado por su padre a la comisaría con una carta que pedía, a un policía amigo suyo, que le encerrase en una celda para darle una lección. Traumatizado por la experiencia, no sorprende que el tema del falso culpable fuera recurrente en la filmografía del director. Ese miedo del inocente a ser víctima de un sistema falible y sobre todo, inhumano, está magistralmente expresado en una obra inapelable, The Night Of.