Un grupo de niñas secuestradas en Nigeria, confusión tras el asesinato de la presidenta de la diputación en plena calle en León, altercados callejeros en las zonas urbanas de Venezuela, asesinatos de inocentes en las calles de Siria, las consecuencias cada vez más ineludibles del calentamiento global… en este mundo de crispación y lleno de oscuridad por todos los lados nos llega el primero disco de Damon Albarn con su propio nombre, un disco que podría desde el principio pasar desapercibido entre esa gama de grises de todas los noticias de la actualidad, pero que pronto llegamos a entenderlo como parte de ese día a día.