Lo siento, Marie Kondo, aquí no tienes nada que hacer. Los que necesiten orden y limpieza para estabilizar sus vidas mejor que miren ara otro lado, porque The Gold han llegado para rendir homenaje a los callejones más sucios del barrio, a las mesas de salón que acumulan remanentes tóxicos, a los camerinos saturados de pintadas y muescas, al rock más arrastrado y repleto de actitud.