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Cine/TV

La casa encantada: de Amityville a Enfield 

¿Y si todas las casas encantadas fueran la misma? El visionado de Expediente Warren: El caso Enfield (2016) me ha llevado a interesarme por el suceso de Amityville, famosa casa encantada, supuesto hecho “real” de los años setenta, que aparece mencionado en el prólogo del estupendo film de James Wan. Obviamente, conocía la existencia de Terror en Amityville (1979), película que, atención, dio pie a siete secuelas y un remake que ha dado a su vez lugar a varias entregas más. Cosa increíble al comprobar la discreta calidad del film original, que fue, eso sí, un éxito de taquilla. Ver de nuevo esta película ha supuesto una pequeña decepción -esperaba algo mejor- pero también una sorpresa por sus llamativas coincidencias con una de mis favoritas de todos los tiempos: El resplandor (1980). Si a esto sumamos las similitudes con la reciente película de Wan -y con su otra saga, Insidious– llego a la conclusión de que solo existe una casa encantada y varias películas sobre ella. Veamos.

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Expediente Warren: El caso Enfield (James Wan 2016) 

En un momento de la casi perfecta Expediente Warren: El caso Enfield, los niños protagonistas se divierten con un juguete precinematográfico, un zootropo que tiene grabada una nana inglesa, There Was a Crooked Man, sobre un espeluznante hombre torcido. Este juguete revela, quizás, la intención del director, James Wan, de que su película sea una síntesis de la historia del cine de terror. En otro momento del film, cobra vida la sombra, proyectada en la pared, de un ser sobrenatural, lo que recuerda al expresionismo silente de Nosferatu (F.W. Murnau, 1922), pero también a las sombras chinescas previas a la invención del séptimo arte. Porque la primera emoción cinematográfica es el terror. ¿Qué sintieron los espectadores en 1895 cuando vieron Llegada del tren a la estación, de los hermanos Lumière? El cine de terror existía incluso antes que el cine: la fantasmagoría, variante de la linterna mágica, consistía en proyectar espectros y diablos para asustar al espectador. Y de eso trata esta película. De fantasmas y demonios. Pero también de cine.