Beasts of No Nation es probablemente la mejor película de 2015. Su mensaje es demoledor. Nos dice que el Apocalipsis ya ha ocurrido, solo que todavía no ha llegado a nuestro país. Que consumimos ficciones en la comodidad de nuestros hogares sobre el fin del mundo -como The Walking Dead– mientras en países “lejanos” se vive ya en condiciones postapocalípticas. Y deberíamos prestar atención.