Crítica: Terra Baixa, en el Teatre Borràs
<strong>Lluís Homar</strong> y <em>Terra baixa</em> mantienen un vínculo teatral que los une, seguramente de forma primordial, desde los inicios de su carrera. A los 17 años<strong> Homar</strong> ya participó en una producción de la obra en los <strong>Lluïsos d’Horta</strong>; un año más tarde, en 1975, intervino en la adaptación dirigida por <strong>Josep Montanyès</strong>; más adelante, en 1990, participó de nuevo en la versión llevada a los escenarios por<strong> Fabià Puigserver</strong> en el <strong>Mercat de les Flors</strong>. Asimismo <strong>Homar</strong> adaptó parte del texto de <strong>Guimerà</strong> en su propuesta teatral de 2002 <em>Et diré sempre la veritat</em>, y ahora, en el 2014, nos presenta una <a href="https://www.grupbalana.com/teatro_ct/540/0/1/3/terra-baixa-lluis-homar.html" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Terra baixa</em></a> deglutida y asimilada después de años de experiencia profesional sobre los escenarios, un proyecto de madurez en el que <strong>Homar</strong> se funde de forma íntima con uno de los textos más relevantes del teatro catalán.
