Una pequeña búsqueda en Internet mientras digería el nuevo disco de Colorama para escribir esta reseña, me reveló que son muy pocos los medios “relevantes” que se han ocupado del proyecto de Carwyn Ellis. Cuesta encontrar críticas –ni buenas ni malas- sobre este Temari, lo cual me lleva a plantearme una vez más lo obtuso que puede llegar a ser el panorama mediático actual, capaz de crear un hype con cualquier artista tontuno que solo tiene una maqueta al tiempo que ignora pequeñas joyitas pop como esta.