Teatro
Crítica: El hijo de la cómica, en el Teatro Romea
El teatro, el buen teatro, a veces hace acto de presencia. Aquella función en la que uno nota una vibración, una conexión que revela que todo está saliendo…
El teatro, el buen teatro, a veces hace acto de presencia. Aquella función en la que uno nota una vibración, una conexión que revela que todo está saliendo…
De tanto en tanto uno va al teatro esperando disfrutar, y disfruta. Cada vez cuesta más, se lo aseguro, pero a veces pasa. Y este es el caso…