A pesar de lo que muchas personas creen, el mundo del indie-pop sí que ha evolucionado en los últimos años. Con el tiempo, nuevos elementos han ido entrado en el género, y las cajas de ritmos, la energía de la new-wave o los años dorados del pop californiano, se han convertido en sospechosos habituales. Los canadienses Tallies son una de esas bandas que no tiene problema en meter todos estos estos elementos en su indie-pop más o menos clásico, y su álbum de debut es una buena prueba de ello.