Que Xavier Dolan es un artista con talento, a pesar de su juventud -nació en 1989- no seré yo el que lo descubra. El canadiense es el niño mimado del Festival de Cannes, ganador con esta nueva película del Gran Premio del Jurado. Lo que más admiración produce del director canadiense es, primero, su completo control del arte cinematográfico: la planificación, la estética, la música, las interpretaciones, todo parece hacerlo bien. Pero además, Dolan deslumbra contando historias sobre personajes y entornos cotidianos, de hecho, vulgares, de los que consigue extraer belleza, momentos poéticos.