Presentada en nuestro país en el Festival de Sitges -y nominada a mejor película en la sección Midnight X-treme- la canadiense Slaxx es un buen ejemplo de película ‘festivalera’ que se disfruta en una sala de cine entre risas y aplausos de los fans del género. Lamentablemente, un visionado más serio, en solitario ahora que se estrena en Filmin, tiene pocos alicientes.