Hay una idea brillante en el primer episodio de She-Hulk -disponible en Disney Plus- en la que descubrimos que Jennifer Walters (Tatiana Maslany) a diferencia de su primo Bruce Banner (Mark Ruffalo) es capaz de mantener su intelecto tras transformarse en un Hulk. ¿Cómo es posible? Porque las mujeres están mucho más acostumbradas a enfrentarse a sus emociones y a controlarlas para evitar ser juzgadas como histéricas o locas por los hombres.