Quiere ser Selfie un retrato de las dos Españas, la de las tramas de corrupción y la de las plataformas antidesahucio. A eso remite el título, no solo a la costumbre más egocéntrica del millennial, sino al intento de describir a los votantes del PP y de Podemos, dos grupos muy diferentes, igualados por la mirada del autor, Víctor García León, que, básicamente, nos dice que todos son -somos- igual de idiotas. Con esta idea, que se podría prestar al chiste fácil, al estereotipo y a lo manido, García León vence dichas tentaciones adscribiéndose al falso documental según Ricky GervaisThe Office (2001)- con vocación de cámara oculta al estilo de Sasha Baron CohenBorat (2006)- como demuestra el afortunado cameo de Esperanza Aguirre.