Existen los héroes del pop, aunque te cueste creerlo. Y algunos de ellos están más cerca nuestro de lo que imaginas. Mira a Scott Mannion, una figura de culto en su Nueva Zelanda natal que resulta que lleva años conviviendo entre nosotros y creando en silencio canciones gigantescas desde el pueblo de Chelva, a las afueras de Valencia.