A veces en un concierto te da la impresión de que los que están encima del escenario están simplemente interpretando su papel. Cumpliendo con su “parte del trato”.
La palabras justas, los gestos medidos, todo en su sitio.
Los conciertos de Joseph Arthur no son así, al menos no lo fue el que ofreció el pasado día 22 en la sala Boite de Madrid.