El terror psicológico coloca al espectador ante la duda de si lo que ve en la pantalla ocurre ‘realmente’ o solo dentro de la mente de la protagonista. La presencia de un asesino como Jason Voorhees es indiscutible, tampoco hay duda de la existencia de un ser de los sueños como Freddy Krueger -aunque los adultos no crean en su existencia-.