Un buen día, Tom Brown y Rob Fawkes, más conocidos como Rural France, decidieron que ya era hora de dejar Londres y mudarse al campo. Y allí, en mitad de una ola de calor, y con una buena dosis de cervezas en el cuerpo, compusieron las canciones que terminarían formando su segundo trabajo. Además, lo hicieron de la forma más casera posible, ya que se grabaron en el garaje de uno de ellos, y con una sola premisa: si suena bien, es bueno.