Arnaud Desplechin firma un estupendo film policíaco escenificado en su ciudad natal, en Roubaix, une Lumiere, una magnífica obra que escarba en la naturaleza humana, que mira con desencanto el mundo en el que vivimos y que desvela lo complicado que es conocer esa verdad última que persiguen los investigadores policiales. No hay inocentes en esta historia, pero tampoco culpables al 100% en los casos que deben resolver los agentes. Hay una mirada social en el film, basado en casos reales, que evita hablar de buenos y malos, y que tiñe de gris los sucesos que aparecen en la pantalla, delitos y crímenes sin glamour, como robos, incendios, un violador en serie, un asesinato sórdido y sin sentido.