Cuando Bryan Singer fue despedido del rodaje de Bohemian Rhapsody, Dexter Fletcher fue el encargado de acabar la película, aunque no fue acreditado por ello. El resultado fue -en mi opinión- fallido, la cinta fue un gran éxito de público -apoyándose en la popularidad de los éxitos de Queen- e inexplicablemente compitió en la mayoría de los premios importantes de la pasada temporada. Ahora, Dexter Fletcher se encarga desde el principio de Rocketman y demuestra ser un realizador solvente.