El mileniarismo va a llegar, decía Fernando Arrabal cargado de alcohol hasta las trancas. Y si le hacemos caso, la banda sonora será Nudozurdo. El trío madrileño, vehículo para las obsesiones de Leo Mateos, reforzado ahora por Ricky Lavado (pedazo de batería de los no menos potentes Standstill), se ha consolidado como un directo ineludible. Para almas sensibles, para amigos de los futuros distópicos, para apocalípticos variados.