Con buenas intenciones se presenta Pullman, cinta dirigida por el mallorquín Toni Bestard que utiliza su isla natal como un microcosmos que refleja la España actual. Dos niños, uno hijo de inmigrantes (Keba Diedhou), otra (Alba Bonnie) hija de una madre soltera de clase trabajadora (precaria), se escapan de casa -de los edificios residenciales que dan título a la cinta- para vivir una aventura en el mundo real.