La gran pregunta que me hago siempre ante cada estreno de una película de Pixar es: ¿Esto para quién es?. Del revés (2015), en mi opinión, era claramente para “adultos”, por apoyarse sobre todo en diálogos de humor en clave psicológica y por su tema de fondo: debemos aceptar la tristeza como parte de la vida. La siguiente entrega de la productora de Disney fue El viaje de Arlo (2015), más afín a la imaginería infantil -dinosaurios, un niño cavernícola- pero demasiado paisajística y lírica en su relato del trayecto hacia la madurez. Llegamos entonces a Buscando a Dory ¿La puede ver tu hijo/hija?.