Admitamos desde ya que esta reseña llega demasiado tarde si tenemos en cuenta que estamos hablando de una artista que vive en el mundo de la inmediatez y los destellos fugaces, donde tan solo vales lo que valga el último tuit que publicaste.

Aunque el disco de Azealia se haya demorado más de lo deseable en la montaña de CD´s por reseñar, esta chica bien merece al menos un poco de nuestra atención, aunque sea por la saludable anarquía que parece guiar cualquiera de sus movimientos artísticos y personales, algo no muy habitual en las divas del Hip Hop contemporáneo. Además, ¡qué demonios!, si la chica tardó tres años en publicar el disco desde que llamara la atención con el incendiario single 212, nosotros podemos tardar unos mesitos en redactar esta reseña para luego, como hizo ella, publicarla sin previo aviso.